Conversaciones con el mar

Playa de Xeraco

Estoy sentado en la orilla. Completamente solo. Es un martes de invierno y la playa está desierta.

Esta semana pasada ha sido frenética. He conocido mucha gente nueva y por ende mucha gente me ha conocido. Nuevos amigos, nuevos clientes, nuevos compañeros y nuevos lectores a los que mostrar la mejor versión de mi mismo. Necesitaba un descanso. Quería bajar del coche a mirar el mapa. De nada sirve hacer kilómetros si no estás yendo en la dirección adecuada. Eficacia vs. eficiencia lo llaman.

Por eso me he venido un par de días a la playa a desconectar del ruido de internet y cambiarlo por el de las olas. He dejado el portátil por un libro, las colas en el súper por paseos por la arena, el aire por el viento y las reuniones por sesiones de meditación.

Estoy sentado en la orilla. Completamente solo. Observando un mar que parece tan distinto en invierno. Pero me doy cuenta de que lo diferente es en realidad la playa, ahora sin público. El mar sigue mostrándose impertérrito, impasible, movido por una fuerza interior mayor a lo que pueda influir la presencia de gente a su alrededor.

Analizo si en algún momento de la semana pasada, llevado por querer mostrar lo mejor de mi mismo, he dejado mínimamente de ser quién soy, si sigo fiel a mis principios y no he vendido mi autenticidad, y si, como el mar, permanezco inalterable a los cambios de estación.

No creo que sea un error darse a conocer mostrando lo mejor de uno mismo. Al fin y al cabo eso es lo que hacemos siempre. Las redes sociales muestran nuestras mejores fotos en nuestros mejores momentos. Nuestro blog, nuestro currículo, nuestro portfolio…

Siempre mostrarán la mejor versión.

El error viene cuando pasamos la mayor parte del tiempo dándonos a conocer, mientras nos olvidamos de emplear un tiempo en conocernos.

* * *

PD: Nadia Montero y Arnau Benlloch me invitaron a participar en su programa La Rueda del Hamster, en RadioEmprende, para hablar sobre la educación en el s.XXI. Es muy recomendable por la calidad del resto de ponentes. Puedes escuchar el podcast aquí

PD: También comparto lo que descubro y aprendo en Twitter. Y si quieres que te avise cuando escriba una nueva entrada y te la envíe, puedes suscribirte aquí:

13 comentarios

  1. Genial Bosco... una de esas entradas que hace pensar un buen rato si la imagen que damos al mundo es la misma que la que guardamos en el interior.

    Siempre muy conveniente escaparse un momento del ruido del mundo para poner en orden tus objetivos 🙂

    Un abrazo

  2. Que buena la reflexion 🙂 Cada vez estoy mas convencida de que de nada sirve seguir intentando avanzar o conociendo nuevas cosas, nuevas personas sin dedicar tambien tiempo a conocernos a nosotros mismos y, eso, sacarlo al exterior. Un abrazo!!

  3. Perfect timing! He tenido que poner el modo avión los últimos dos días para hacer un poco de espacio en mi mente y el cuerpo me pide más...

    Admiro el que te hagas esas preguntas, que mantengas ese espacio tras volver de una aventura como la tuya.

    Yo me tengo que recordar cada cierto tiempo que la balanza no se va a equilibrar sola, que depende de mi.

    Gracias!

  4. Ola Bosco buen articulo primera ves que comento en tu post, me llamo la atencion el titulo, siempre me gusto conocer aprender.

  5. Hola!
    Antes de nada, enhorabuena por tu blog! Da gusto poder leer textos que te aporten cosas y te hagan reflexionar.
    Por una de esas casualidades de la vida llegué a este blog y la verdad es que me ha llegado a enganchar :p en especial este post.
    Me invaden gran cantidad de reflexiones que me hago a mí misma y que comparto con mi entorno sobre todas estas situaciones que vivimos continuamente. Porque... ¿Qué es la vida, si no un continuo conocerse a sí mismo?...
    Saludos!